Crochet: un viaje de sanación y creatividad

Estos son fragmentos de mails que voy enviando los viernes, no están ordenados ni editados, esto es como el stock de recuerdos. Algún día quizás sean otra cosa, por ahora los dejamos acá para que puedas, si queres, acceder y conocernos.

Quizás este desorden, también nos muestre un poco. Diría que quizás muestre algunos de esos años.

Así que lee sin mucho análisis ni prejuicio, es lo que es, fragmentos de unas vidas, las nuestras….

¡Hola! hace un montón que no te escribimos, y decidimos retomar estos correos con algunas diferencias.

En principio me presento, soy Mariana, y vas a conversar por acá conmigo. Las que hace mucho que están saben que con Ana nos dividimos las tareas dentro de #lasauroras y ella es quien se comunica y contesta, la que está más en contacto. Es por esto que me dejé este pequeño espacio para hablarte yo, que prefiero siempre escribir a hablar y en este momento de la vida aún más.

Sabes que me quebré y me operaron, Ana vino y estuvo varios días cuidándome y ayudando, haciendo de abuela, ¡como corresponde!

Venimos este año desde enero dándole un giro a #lasauroras e intentando de a poco contarles de que va la nueva propuesta y porqué hemos decidido llamarla #crochetrelax. Esta razón es nuestra historia personal y cómo construimos este espacio. De a poco te iré contando.

Además de compartirte nuestra historia te voy a contar las novedades OBVIO, en este primer mail solo te adelanto que el #clublasaurorascrochet volverá recargado en septiembre y con muchas novedades, hay varias que ya están anotadas y preinscriptas!!

También a partir de ese mes se suma a nuestro equipo Tony, ella no va a ayudar con muchas cosas así que quizás te la cruces por ahí, no te asustes jajaj son muchos años de ser solo nosotras 😉

Y por último quiero compartirte algo que me apasiona, algo cortito para que leas si tenes ganas, con cada mail… porque el tejido que tratamos de formar se trata de hacer muchas pequeñas cosas que nos hagan bien, ¡si te enganchas y entras a leer esta breve propuesta vas a tener tu lectura semanal que tanta falta nos hace! Leer un libro representa un desafío de tiempo que no muchas pueden darse el lujo de tener, pero desde acá te digo: es muy importante leer aunque sea un mínimo por semana!

Mirá que cortito y que potente lo que te dejo hoy de muestra:

Pausa

De vez en cuando hay que hacer
una pausa

contemplarse a sí mismo
sin la fruición cotidiana

examinar el pasado
rubro por rubro
etapa por etapa
baldosa por baldosa

y no llorarse las mentiras
sino cantarse las verdades.

Mario Benedetti

Espero que te guste esta propuesta, y si, escribo mucho y esto no es un reel, no va rápido ni es la idea. Todo lo contrario, así que me contás cómo te llevas con esa velocidad a veces frenética de las redes.

Gracias por leerme

gracias por acompañarnos

gracias por compartir nuestra pasión por estar bien

En el año 2010 falleció mi papá, tenía 53 años. Yo era ya una mujer grande y tenía un hijo, el impacto fue muy fuerte aunque supiéramos que su enfermedad no tenía remedio. Ese momento fue sin lugar a dudas un antes y un después en mi vida. Ese año la pasé mal pero no tan mal como hubiese debido si hubiese podido encarar y atravezar el dolor de una mejor manera, pero claro que están pensando y tienen razón, la vida no te prepara para la muerte (tema interesante para otra oportunidad, ya que deberíamos tener más preparación para afrontar algo que si o si va a ocurrir).

 Les cuento como transité este 2010 para resumir como fui cayendo en mi tristeza mal encarrilada, y por lo cual pasaron varias cosas. Me alejé de mucha gente que hasta el momento solo se apoyaba en mí, solo estaba cuando yo estaba bien. Me distancié de mi mamá al punto de hablarnos muy poco. Y para culminar en el 2011 terminé con depresión. Me mudé a una casa donde todo se agudizó y me estafaron. Ese año me tuve que endeudar para mudarme 2 veces. Realmente ese bloque negro que quizás alguna de ustedes conozca me tomó por completo.

Tengo la memoria intacta de algunos pequeños destellos… viajar a ver a una amiga y tejer las 24 hs de micro… que una amiga de ella me recomiende una página de una tejedora que amé desde el minuto uno y fue Esperanza Rosas, pedir en una mercería una aguja y que me pregunten qué número y decir «cualquiera» (imaginen la cara de la vendedora) empecé a tejer y tejer y empecé a mirar facebook…

Un día mientras paveaba en redes encuentro un comentario de mi madre que le preguntaba a una tejedora el precio de una alfombra… le contesté ahí mismo si pensaba comprársela o tejerla… comentario más o menos terminó la conversación pública con mi madre diciéndome «te amo»… le debo a facebook haber tendido un puente que sería hasta hoy el que nos ha sostenido en muchas partes sino en todas de estos años…

dejo acá. es mucho y nunca nunca conté esta historia en público, pero con Ana decidimos que ya era hora, que ya podíamos…

Vuelvo un poco para atrás, solo para tomar impulso y les digo algo más de mí. Sali de mi depresión con mucho trabajo interno, con profesionales que me ayudaron y por el incondicional amor de mi hijo que estaba ahí conmigo y me necesitaba. Es un camino sinuoso, pero voy a contar la historia de #lasauroras, y de mi solo las partes necesarias, Ana quizás se sume con alguna sensación o emoción suya. Sería interesante su perspectiva.

Si alguien paso por algo similar y me quiere hablar no hay problema, no tengo conflicto en contar, pero no quiero hacer foco en eso, aunque tocar fondo es a veces la forma de salir de una vez por todas…

Creo que me quedé en el nombre de #lasauroras, así que voy a continuar con lo importante, si ya lo conté me dicen que estoy repitiendo jajaja pero según revisé dejé por esta parte creo…

Ya teníamos nombre y salimos muy tímidamente a vender, hago corta esta parte porque creo que ya la conté, o la pensé y no la conté jaja no importa, la repito brevemente y me decís si ya lo escribí o no.

Empezamos a vender en locales, dejamos en consignación, nos trataron bastante mal algunas veces, muy bien otras, fuimos a una que otra feria, y así pasaron los primeros meses.

En enero de ese año le fui con la idea a Ana de que teniamos que ponernos un local propio. ¡Primero me dijo que no, y al rato (le costó un montón jaja) me dijo… ma sii… sino lo gastamos en remedios! Porque claro, para tener un local había que invertir. y vendíamos poco y nada…

Al día siguiente recorríamos inmobiliarias con el entusiasmo que nos caracteriza.

Dimos con un local que tenía cartel, estaba a media cuadra de la estación de trenes de Temperley, sobre la calle 25 de mayo para las que son de la zona.

El local estaba literalmente en ruinas. ¡¡Claro está que la gente de la inmobiliaria nos hizo una propuesta más que razonable y nosotras retrucamos pidiendo casi un año gratis y un alquiler mínimo porque había que reconstruirlo!!

¡¡¡¡Lo logramos y en febrero teníamos local propio!!!!

Mail aparte para cómo recontruimos ese local.

Recuerdo que mientras buscábamos, hacíamos trámites, etc tejíamos mucho.

Recuerdo particularmente los mates abrigados de Ana, con sus combinaciones que luego fueron furor.

Y que yo tejía muchaaass fundas de taza de colores arco iris porque me encantaba la idea de tener muchas y cómo se lucirían.

Hicimos nuestro gran y primer amor, alfombras y almohadones.

Y te cuento (si si no me olvidé) la anécdota de las agujas que mencioné hoy en el vivo de la Manta Juana.

Hace un tiempo te conté de las malas épocas, tristes momentos antes de comenzar con las auroras, en esos días, me pasó que tuve como un brote de tejer y tejer. Un día perdí la aguja que tenía, en ese momento no tenía muchas como es ahora. Fui a la mercería corriendo (literal), estaba cerrando y con muy mala cara me abrió un poco la puerta y me preguntó qué necesitaba, le conteste -agujas de crochet… la sra me dijo -qué número, no tengo muchas… y mi respuesta fue para mi hoy, increible, le dije – CUALQUIERA, DEME CUALQUIERA… se imaginan la cara de la sra… no entendia nada, creía que la estaba cargando, se lo tuve que repetir y de hecho me dió cualquiera jajaja y yo me fui chocha a seguir haciendo fluir mis escasas ganas en los hilos acordes.

Les remato el cuento. La aguja era como una 10… no tenía ningún hilado para esa aguja, así que agarré sábanas y fundas y viejas y las corte en tiras. ¡¡De ahí nació mi primera alfombra!! Duró muchos años y al ser tela después se fue deshaciendo. Fue parte del primer local/taller por supuesto. La recuerdo con mucho amor… Resume la intensidad, las ganas, el entusiasmo y la pasión que tengo, que TENEMOS por esto que nos hace tan bien que es tejer, y DESTEJER.

¡Sigamos tejiendo juntas!

 Como venía contándote, encontramos un local en ruinas en el centro de Temperley, ciudad hermosa del conurbano.

Ana y yo somos de la zona sur, en ese momento viviamos cerca del lugar las dos.

Ana trabajaba como directora de dos escuelas y yo como Profe de Literatura mientras terminaba la carrera de Letras.

Ese verano teníamos tiempo, recibimos ayuda, pero las horas y horas que pasamos ahí adentro no se imaginan, hicimos todo nosotras, pintamos, lijamos, enduimos, limpiamos (había un bar antes imaginen la mugreee) Ana creyó ganada una batalla cuando se pudo entrar al baño, imagínate jaja

Mi hermano Fede nos hizo la instalación eléctrica porque el local no tenía luz.

Un albañil tuvo que hacer alguna cosa como cambiar una ventana que haría de vidriera.

Es un recuerdo hermoso… todos, pero todos los muebles, estanterías, mostrador y demases nos lo prestaron, lo levantamos de conteiner de la calle, reciclamos cajones de verdura, y hasta una vez que había llevado a Joaquín al cole, encontré unas escaleras enormes tiradas, ¡las levanté y me las llevé a cuestas! el esfuerzo. Pero esas escaleras luego de ser lijadas y pintadas fueron protagonistas del espacio los 3 años que duró. Una de ellas, la más chica, la tengo aún en el local de las sierras.

Otro día, Una vecina saco un ropero inmenso, en cuanto lo vi me crucé y le dije: Analía lo regalás? si si, me contestó, ¡llevatelo! y ahí llamamos gente que nos ayudó y ese ropero fue la parte de arriba mostrador, y la de abajo un roperazo para meter de todo.

Al lado de nuestro local había una tapicería, de los deshechos de Luis, el tapicero,  surgieron unas patas de una mesa antigua, compramos la tabla de arriba y ya teníamos una mesa increíblemente linda y grande donde poder trabajar.

Pintamos, pintamos y pintamos.

Tejimos, tejimos y tejimos…

Mientras tanto, 13 años después, seguimos trabajando tanto como en aquel tiempo, ahora construimos virtual. El entusiasmo, el trabajo y el esfuerzo es el mismo.

Hoy solo les voy a contar cómo surgió el proyecto y el nombre, que fue muy juntito.

…Desde esa conversación de facebook se dieron otras por privado. ¿Recuerdo decirla “mamá y si tejemos y vendemos? y si armamos una marca? y si hacemos un emprendimiento?” y Ana dijo que si, ¡¡¡dale!!  y unos días después estábamos en mi casa pensando qué tejer, mirando ideas, y esas cosas que seguimos haciendo creo que con más entusiasmo que esos primeros días. Porque claro, si volviéramos el tiempo atrás y nos preguntaran a cada una, en ese momento ¿Creen que esto va a funcionar a largo plazo? Ambas, sinceramente, hubiésemos respondido que no. Hoy, literalmente hace unos días, Ana me dijo «cuando yo me muera ni se te ocurra cerrar #lasauroras, ni se te ocurra!!!!!!!! vos Tenes que seguir igual (fue su respuesta a que yo le había dicho que sin ella ésto se terminaba) increíble el cambio no? Bien, son en este octubre 13 años de construcción, no ha sido fácil, ¡pero ha sido hermoso!

Continuo… estábamos en mi casa y habíamos entrado en el tema de qué nombre le ponemos al proyecto, Joaquín anotaba posibilidades en un cuaderno, en esa charla le cuento a Ana esta anécdota:

 «hoy fui a la librería y había una beba en un carrito, la chiquita me miraba y me hablaba y me llamaba y estiraba las manitos hacia mí, así que me acerco, hago jueguitos y caritas, y le digo a la mamá qué simpática! ¿cómo se llama? y me responde «Aurora» hayyy mi abuela se llama igual, le conté y palabras más menos me fui»

¡Y no recuerdo exactamente, pero creo que ahí yendo y viniendo con ese nombre Ana dijo LAS AURORAS y automáticamente dijimos SIIII ES ESE y ese es! ¿Es el segundo nombre de mi abuela? siii, ¿es el nombre de una tía abuela? siiii, ¿es por ellas? NOOO 

Las auroras somos Ana y yo reconociéndonos en esa herencia, pero creando un vínculo nuevo, tomando lo mejor de nuestras ancestras y destejiéndolo para con ese mismo hilo pero de otra forma, tejernos a nosotras mismas. Las Auroras es desde ese momento inaugural lograr unirnos en algo, y ahora que lo cuento y que han pasado tantos años, me admiro y nos agradezco profundamente porque todo lo que es tan difícil tener y sostener en la vida, nosotras lo pudimos y lo logramos con las auroras. Perseverancia, voluntad, esfuerzo, trabajo, inversión, creatividad, comunicación y mucho pero mucho trabajo personal para crecer ambas en el camino y poder crear algo que realmente nunca hubiésemos imaginado tener. Las auroras es un emprendimiento, pero fundamentalmente las auroras es un camino de aprendizaje, para sostener, lograr, cambiar, crecer y vincularnos entre nosotras de otra manera. ¿Y saben qué? ¡¡Lo logramos!! y estamos super orgullosas de eso, de todo, y eso explica muchas cosas, la menor de ellas es tener ambas un tatuaje de nuestro logo. Hay mayores, ya les seguiré contando. Por ahora nos quedamos en esa noche en que salió el nombre. En lo personal esto sucedió entre cajas porque me estaba mudando. Pero esa mudanza y este proyecto más mi fuerza de voluntad, la ayuda profesional y mi hijo, hicieron que en poco tiempo mi vida cambiara por completo y para siempre.

Con cariño, Mariana

para

#lasauroras

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